Mi zona de confort es lava

Yo juego con mi hija a “El suelo es lava”. ¿Sabéis cómo se juega? Pues básicamente es imaginar que el suelo quema y hay que ir pasando de un lugar a otro sin parar de moverse y el que pise el suelo pierde.

Pues bien, hago lo mismo con mi zona de confort. Juego a mi zona de confort es lava.
Es cierto que a mí me gusta mucho eso de aprender. Me gusta formarme y tocar todos los palos que puedo. Pero el otro día me paso algo que hoy quería contar con un tipo de mucho nombre, con más experiencia que yo y que por lo que parece sabe más de esto que yo.

Sin yo conocerle ni preguntarle, se acercó a mí  me dijo … Te equivocas.
Como? – respondí yo.
Te he visto varias veces dando ponencias, te veo en Linkedin y sabes llegar a la gente, pero te equivocas. Debes hablar únicamente de una cosa y así serás un superexperto, una voz autorizada y te contrataran por ello. La gente te consultará todo y serás la opinión más especializada.

Y yo le respondí… No lo veo como tú. Primero porque yo hablo de CRM, de trabajo, de tendencias, de innovación, de personas… y lo hago porque todo está muy relacionado. Pero yo no toco todos los palos para decirle a la gente lo que tiene que hacer en cada uno de ellos. Los tocó para entenderles, para saber que sienten, como son sus problemas y ser capaz de ponerme en su piel. Solo así creo que soy capaz de mostrarles una solución en lo que soy de verdad un experto en un escenario en el que ellos son los protagonistas. Y si eso no me da ciertos trabajos pues que así sea, pero en los que me den seré capaz de cambiar las cosas y mejorarlas.

Y es que para mí no puedes ayudar a alguien si nunca te has sentido como ellxs