Oportunidades vs Opciones

¿Qué es mejor? ¿Tener muchas o pocas oportunidades?

¿Y qué es mejor? ¿Tener muchas o pocas opciones?

Para empezar, debemos distinguir entre oportunidades y opciones. Para diferenciarlas de una forma sencilla, diremos que las oportunidades son las veces que nos pasa algo bueno y las opciones es el número de caminos diferentes que tenemos para elegir en cada oportunidad que tenemos.

Una vez aclarado esto, si volvemos a las cuestiones iniciales…

Es verdad que las oportunidades cuántas más mejor. Eso está claro ¿Pero y las opciones?… Aquí la cosa cambia, porque no tener opciones donde elegir es malo, pero tener demasiadas tampoco es mucho mejor…

Normalmente todos nos quejamos cuando no tenemos suficientes opciones donde elegir y decimos, claro, tengo que hacer esto porque no me queda otra… Pero cuando tenemos demasiadas..
Todo se convierte en un caos y se sufre lo que yo llamo “El síndrome del parking vacío”.

SÍNDROME DEL PARKING VACÍO:

¿Habéis ido alguna vez a un centro comercial y cuando habéis llegado al parking estaba todo lleno? Cuando esto pasa lo que hacemos es buscar, y cuando damos con un sitio libre ¿qué hacemos? Aparcarlo… y da igual que sea pequeño, que tenga una columna a la altura de la puerta, que se te quede la mitad del coche fuera o que tengas que salir por el maletero. Lo aparcas y te vas contento y orgulloso de lo que has hecho.

¿Pero que pasa si cuando llegamos al parking tenemos varios sitios para elegir? Entonces empezamos a dar vueltas, y lo intentas en uno… Ah no, esté no porque el de al lado lo mismo si aparca un coche grande me da. Vamos a otro. No, esté tampoco porque el de atrás ha metido el coche en mi plaza y aunque me cabe… No me quedo a gusto. ¿Y este otro? Pff no, que está en esquina, seguro que pasa algún torpe y me da… ¿Y después de dar vueltas y vueltas al final que hacemos?, lo aparcamos, pero lo hemos hecho en un sitio pequeño, con la columna a la altura de la puerta, con la mitad del coche fuera y para salir tenemos que hacerlo por el maletero. Vamos, que hemos elegido el peor sitio y encima nos vamos fastidiados…

Pues esto es el síndrome del parking vacío, aunque pueda parecer lo contrario, cuántas más opciones hay, más probabilidades tenemos de hacer peor elección y más fastidiados vamos a estar.

Así que aunque nunca vayamos a tener la situación ideal, debemos luchar por tener el mayor numero de oportunidades y después confiar en que vamos a elegir bien entre las opciones que se nos planteen. Y después no mirar atrás, no preocuparnos de lo que podríamos hacer hecho y si de lo que hemos elegido. Así dará igual en la situación en la que nos encontremos, siempre lo haremos lo mejor posible